Las implicaciones de la producción social se han hecho patentes en multitud de campos en los últimos tiempos, especialmente en el software libre. La interacción de conocimientos y el refinamiento de ideas es, en la actualidad, una buena forma de motivar y profundizar en el desarrollo de un concepto.
Esta visión de la producción como colaboración para alcanzar cualitativamente un objetivo concreto contrasta con la visión más tradicional del mercado de ideas y conocimientos, donde la importancia recae más en la adopción final del producto que en el consenso, la adecuación o la calidad.
En la publicación de David Bollier When Push Comes to Pull: The New Economy and Culture of Networking Technology se examina con detalle cómo la evolución de la tecnología de la información ha permitido crear un nuevo punto de vista que contrasta con la centralización y jerarquía del modelo tradicional.





















