LibreOffice ha pasado a ser la suite de oficina por defecto en la mayoría de distribuciones GNU/Linux y en todas las más importantes que dominan el escritorio. Con el paso del tiempo y desde la separación del grupo de desarrolladores de OpenOffice que dieron inicio a LibreOffice, ésta ha madurado bastante pero el empuje y avance muchas veces se ve mermado por el hecho de tratarse de un desarrollo en comunidad. No podemos comparar este tipo de desarrollo, en ese sentido, con el de las aplicaciones que se llevan a cabo tras una empresa importante y con mucho dinero para invertir y "empujar el desarrollo"; sin contar, claro está, con todo lo que les ayuda las patentes de software.
En ese sentido tomo como ejemplo a Lotus Symphony, la suite ofimática libre de IBM. Otra alternativa a LibreOffice también lo es Calligra, basada en KOffice para el escritorio KDE.






